miércoles, 3 de junio de 2009

El perfil del reportero

Una vez oí a alguien que dijo: “El único pecado existente es el robo, lo demás es una derivación de este”. Y quiero partir de este punto precisamente porque lo que el reportero debe evitar a toda costa es el robo; el robo de la verdad, el robo de información, el robo de ética, el robo de formación.
Un reportero debe ser alguien sincero, con iniciativa, un ser ético y moral. Debe ser alguien innovador, creador de ideas, de métodos, original, y no quedarse sólo con lo existente. El arte, para un reportero, es esencial; arte es crear, un reportero se ve siempre en la tarea de crear, de crear textos informativos a partir de los datos de un hecho noticioso. De crear métodos válidos de investigación, de innovar; es una obligación. El reportero se ve en la tarea diaria de informar, diciendo la verdad de lo sucedido, dejando ver lo que pasó, cómo, cuándo, porqué, y dejando ver esa verdad sin tapujos. Este peculiar personaje es a la vez ético, actúa por y para la sociedad, por un bien común, que es informar y ayudar. Está al servicio de los demás, para colaborar al tiempo en que hace noticia. Diría yo, que ser reportero es más un estilo de vida que un trabajo. No hay tiempo para ser reportero, sino que no hay tiempo para no serlo. Ser reportero es una forma de ser, al igual que el amor, como lo plantea Daniel Pennac pero con la lectura. Es, el reportero, un ser “todo-terreno”; que debe estar dispuesto a todo, a untarse del barro si es necesario, pues la curiosidad está impregnada ya en él.
En otras palabras, ser reportero es cuestión de actitud y aptitud. El emprendimiento es también básico. Un reportero no puede quedarse con lo que ve u oye, él siempre está sediento, sediento de información, y esas ansias de saber son las que lo hacer un ser excepcional, persistente, perseverante, que no se conforma, que sabe que invariablemente hay algún trasfondo, alguna razón, alguna verdad por debajo de todo lo aparente. Un verdadero reportero hace las cosas con calidad, las hace con el fin de saber, de conocer el hecho, de conocer la naturaleza humana que impulsa a hacer noticia, no con un fin netamente comercial como muchos creen. Y debe tener, indudablemente, un valor indestructible, para enfrentarse a su realidad, a lo que es, a lo que hay, a lo que pasa, a la gente, al hecho, a la noticia, a su condición de reportero.
Y la investigación...la investigación va en cada parte de lo que él es, en cada célula de su cuerpo debe poseer un espíritu investigativo. No podrá parpadear un segundo, a la espera de que pasará para poder indagar, consultar, aplicar sus conocimientos –que por cierto han de ser muchos-, y con base en eso servir a la comunidad e informar. Su actitud ha de ser abierta, dispuesta a cualquier hecho, a cualquier realidad; lo que es en un segundo, puede cambiar al siguiente, y por eso el reportero no puede quedarse en un lugar, estancado, sino que debe buscar, estar siempre en la averiguación de que podrá suceder luego de algún otro suceso.
Así es el reportero, este genial personaje, este ser lleno de magia y conocimiento, que el verdadero riesgo que corre es enamorarse de lo que es.

1 comentarios:

Aguas Int. dijo...

hola lina, que bien tu iniciativa, como te dije la vez pasada... tenés el don, jejeje.
Me parace super bueno el blog y es muy puntual, es un blog informativo muy interesante... pues nada si se te antoja visitás el mio y opinás o compartimos trabajos... chau