viernes, 7 de mayo de 2010

Yo, Dios

Si me hubiesen dicho esta mañana que hoy iba a matar a un hombre, no me lo hubiera creído. Hoy, cuando me levanté, era un maldito día persiguiendo a todos los demás. La misma rutina, las mismas tres paredes y media, y la misma maldita cama que ya está hundida.

No voy a decir que soy amable. Para qué. Para qué si no es cierto. Soy el conductor de bus más huraño de todos los tiempos. Cuando alguien me da las gracias, le doy el cambio, piso el pedal de arranque, muevo el cambio, miro al frente y arranco como si fuese tan sólo un simulacro. Cuando no me viene en gana parar el bus para alguien, no lo hago. Y ahora nada ha cambiado. No potencialmente. Desde las dos y media de esta tarde, soy el mismo, un hombre gordo, grasoso y malhumorado. La diferencia es que ahora soy también desgraciado y preocupado.

No vi al hombre. Estoy casi seguro de que no lo vi. Reaccioné segundos después y una parte de mí, que no fui yo, detuvo el autobús. Cuando lo detuve me maldije por no haber seguido conduciendo. He atropellado a un hombre. Miré por el espejo retrovisor. Me tranquilicé. No. He atropellado a un mendigo.

Tampoco hubiera creído si me decían que iban a cerrar una calle sólo por mí. Es más, os confieso a ustedes porque sé que no dirán nada a nadie: me complació tanto que cerrasen una vía principal por mí, aunque el motivo fuera un accidente, que os aseguro que aquello de matar no me suena tan mal. No estoy diciendo que a partir de ahora seré asesino, o es que no habéis comprendido. Ya os he dicho que sigo siendo el mismo malhumorado y que nada ha cambiado en mí. Pero en serio aquello no me suena tan mal. Porque yo, que siempre fui un Donnadie, después de aquél milagroso accidente, todos querían saber mi nombre, conocer mi presencia. Y no con rabia o prevención, sino con una curiosidad casi animal, como la de la ardilla que ve por primera vez una nuez que no conoce, todos me veían con los ojos abiertos y brillantes, casi alegres, y yo trataba de fingir que estaba preocupado.

No sé bien cómo explicaros. No es que me haya agradado matar a aquel hombre, perdón, mendigo. Y hasta hubiese sido mejor que fuera un hombre. Pero nunca me había sentido tan complacido de ser un animal, ni de ver a todos como animales. Cual si el muerto fuese un grano de azúcar, todo quien pasó por allí rodeó a la víctima como hormiga. Todo gracias a mí. Como veis, hasta me siento eterno y todopoderoso porque cambié el destino de muchos quienes pasaron por allí hoy. ¿Sabéis? Esto parece jugar a ser Dios, y no podríais entender cuánto me agrada. Es que no sé cómo deciros lo que me gusta esto de ser animales.

Hace meses no tomo un cigarrillo entre los dedos, y ahora estoy sentado en el balcón –después de muchas preguntas y quién sabe hasta cuándo – fumando uno como un adolescente que lo prueba por primera vez. Y mi esposa está en la habitación mirando la televisión y no hablo con ella hace más de dos meses, pero ahora tengo unas ganas animales de hacerle el amor. Y ahora os confieso qué sí soy diferente. Y no penséis que admiro a Calígula, pero me siento como un Dios. Nunca pensé que alguien pudiese sentirse tan bien como yo me siento ahora después de matar un mendigo.

4 comentarios:

Daniel Paniagua dijo...

Seguí escribiendo, Lina. Tenés potencial, esforzáte, escribí; lo más importante no es el talento, es la disciplina.

Un abrazo de este, si cabe en el caso, colega. Con cariño,

Daniel.

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


COMPARTIENDO ILUSION
LINA

CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...


AFECTUOSAMENTE


ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE CUMBRES BORRASCOSAS, ENEMIGO A LAS PUERTAS, CACHORRO, FANTASMA DE LA OPERA, BLADE RUUNER Y CHOCOLATE.

José
Ramón...

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


COMPARTIENDO ILUSION
LINA

CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...


AFECTUOSAMENTE


ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE CUMBRES BORRASCOSAS, ENEMIGO A LAS PUERTAS, CACHORRO, FANTASMA DE LA OPERA, BLADE RUUNER Y CHOCOLATE.

José
Ramón...

Individualismo dijo...

"Señorita" porque el abandono del blog? que le paso?